lunes, 6 de septiembre de 2010

Una colaboración



Joaquino, nos pides colaboración para el blog y por ello me arranco, pese a que se me plantea difícil aportar algo mas, después de haber leído tu carta de despedida, en la que expresas con total claridad sentimientos que compartimos todos los que, gracias a ti, hemos podido realizar este viaje.



Dicho esto, al tajo.

En primer lugar me gustaría hacer una breve reflexión sobre la responsabilidad que tenemos como seres humanos, de luchar contra la pobreza. Pese a que erradicar la pobreza extrema y el hambre es uno de los objetivos del milenio, establecido por Naciones Unidas para 2015, en 2005, 1,4 mil millones de personas vivían en condiciones de pobreza extrema (dato del Informe 2010 Objetivos de Desarrollo del Milenio).



Hemos tenido la oportunidad de visitar uno de los países mas pobres del planeta, palpar esta pobreza, conocer de primera mano a aquellos que la sufren, a aquellos que les falta de todo y también todos hemos podido comprobar que en su inmensa pobreza, pese a haber sufrido la penalidad de una guerra, mejor dicho, de una serie de guerras, con lo que implica de dolor, crueldad y un grado de sufrimiento, que difícilmente alcanzaremos a comprender jamas, sus habitantes son alegres, cariñosos, trabajadores y para colmo generosos. Personalmente me ha impresionado como, en su pobreza y sufrimiento, mantienen una gran dignidad y entereza personal.



De entre los seres humanos, aquellos que vivimos en el primer mundo, somos los principales responsables del cumplimiento del objetivo de erradicar la pobreza y el hambre en el mundo, por algo tan evidente como es, que somos quienes mas tenemos. Que este objetivo no solo no se cumpla, si no que no tenga visos de cumplirse, es algo que sencillamente creo nos tiene que indignar y una vez superada esta, movilizar. Debemos de ser activos en la lucha contra la pobreza, individualmente, no dejándolo en manos de terceros, bien sean instituciones como Naciones Unidas o Caritas. Y no solo respecto a la pobreza lejana, si no también a la cercana. Debemos exigir a nuestros gobernantes que asuman un firme compromiso en la lucha contra la pobreza y apoyar a aquellos que se empeñen en el intento y cuando estos fallen, por que ya están fallando y a los hechos me remito, apoyar a aquellos que no fallan, Ordenes Religiosas, ONGs, personas individuales...que no resolverán el problema, pero al menos ofrecen apoyo y consuelo...comida, ropa, trabajo, vivienda, medicinas.



Y esto me lleva a mi segunda reflexión. Aquella relativa a las personas que hemos conocido vinculadas a la Iglesia Católica, bien a través de Caritas, Shoenstatt, Misioneras de la Caridad o Hermanos Blancos. Me ha conmovido su entrega desinteresada y su humanidad. La labor que realiza la Iglesia Católica en el mundo, para llevar dignidad individual allí donde no va nadie, es inconmensurable, también en el primer mundo. Es evidente que otras organizaciones religiosas no católicas, o simplemente no religiosas realizan una labor igualmente encomiable, pero como católico que soy, me motiva especialmente pensar en estas personas y no en aquellos otros, cuyo comportamiento y opinión me puede doler mas.



No puedo dejar de comentar la extraordinaria fuerza de las mujeres burundesas, de belleza sin igual en algunos casos, pero de carácter firme y decidido. Con razón los microcréditos se los conceden a ellas. Y creo que merece la pena el comentario, no tanto por que esta fuerza destaque frente a las mujeres españolas, que aunque poco duchas en esto del cine y la canción española, nos han dado un ejemplo de fuerza, dedicación, empeño, decisión y sobretodo de cariño y entrega, si no por las condiciones de igualdad de oportunidades que tiene la mujer en muchos países fuera del primer mundo. No he podido profundizar en esta materia, pero tengo la sensación que en Burundi la igualdad entre mujeres y hombres, se ha alcanzado de facto, ya que el sufrimiento previo no ha distinguido sexos.



Por último, no quiero dejar de comentar algunos aspectos mas personales. El mas destacable y sobre el que mas tengo que pensar es que durante casi 21 días, he sido extraordinariamente feliz, o al menos así me he sentido. No tengo ninguna duda que haber ido con mi sobrino ha sido un elemento clave en esta felicidad, pero también mis compañeros de viaje y todas aquellas personas que hemos conocido en Burundi, voluntarios y el equipo técnico residente. No habían pasado muchos días cuando decidí que tengo que volver a Mont Sion. No se si será ni siquiera parecido, pero una experiencia así hay que intentar repetirla e intentar sentirla en nuestro día a día y en este sentido me he vuelto "abrazador", por que si algo, si por encima de todo, algo me ha conmovido, ha sido los abrazos de los burundeses, niños y mayores, hombres y mujeres. Algo de mi alma ha quedado allí.

Y como una colaboración no puede terminar sin un parrafito de agradecimientos... allá va, sin orden ni estudio previo. Al "Dream Team" que formamos allá por finales de invierno, inicios de la primavera y que nos conocimos a horas intempestivas en el aeropuerto de Barajas...donde después de ver como despedía Mercedes al táxista, ya tenia que haberme olido algo de eso de los abrazos...pero no caí. A todas y a todos....mil millones de gracias. Gracias a "Mundo Chile" en todas sus versiones, Claudio, Rodrigo y Matias (Mónica tu no estas en Mundo Chile si no en Mundo España)...el Pisco es claramente un gran invento de la humanidad y no es tóxico. Sin las canciones chilenas no ganamos furor ni de broma. Topisimo conoceros. Urakoze a todas y todos los voluntarios burundeses, a los mokolikis y a todos aquellos burundeses con quienes nos hemos topado de una manera o de otra. Y por supuesto a nuestro Road Leader...Joaquino...la piedra siempre en el TU.



Gracias Jesusito de mi vida.

AMAHORO.

Tito Fer

domingo, 29 de agosto de 2010

Mi carta de despedida:


Queridos Amigos:
    
                Como os prometí aquí tenéis mi carta de despedida de Burundi, no es una carta de adiós. Es solo un hasta luego. Vamos a intentar poner en marcha un proyecto más ambicioso. Para poder ayudar a más gente, en breve os iré contando más cosas. Aun tengo que madurar un poco algunas ideas. 
El jueves por la tarde ya estaré en España. Espero contaros muy pronto, aunque no primero que tengo que hacer es hacerme un chequeo médico. Me han tenido que operar de un absceso que me salio en el brazo. El problema es que es el tercer absceso en mes y medio. Pero tranquilos que seguro que no es grave, bicho malo nunca muere. 

Espero que podamos seguir soñando juntos.

 
Queridos amigos:

Pensándolo mejor, amigos no es un término adecuado. Creo que la amistad es un concepto demasiado pequeño para expresar los sentimientos que me unen a vosotros. Pienso y estoy profundamente convencido que la Mater unió nuestros caminos. Fue ella la que cavó los profundos cimientos de los sentimientos que nos unen. Esté donde esté, pase lo que pase, siempre estaréis en mi corazón. Sois parte de él.



Hay tantas cosas que me gustaría deciros en este momento, que, con los sentimientos tan a flor de piel, seguro que me olvido mil cosas. No sé si encontraré las palabras adecuadas para expresar lo que grita mi corazón. Siento que las palabras son pobres instrumentos para transmitir lo que mi corazón quiere deciros. Espero por lo menos conseguir transmitir alguno de los sentimientos, experiencias y lecciones de vida que me llevo conmigo. Espero que nunca se me olviden y que sea capaz de enseñárselos a muchas personas, para que empecemos hacer justicia y miremos a África con los ojos que se merece.



Voy a empezar por resumir mis sentimientos en estos casi tres años. Mi aventura por Burundi empezó antes de llegar, cuando en Octubre dejé mi trabajo y empecé a preparar el viaje. Grandes eran las incertidumbres y las preocupaciones, pero la Mater se ocupó de ir haciendo las obras y todo se fue consiguiendo. Por grandes que fueran los problemas, ella se ocupaba. Ésta fue la gran confirmación, Ella estaba detrás de todo. Nunca me dejaría solo, íbamos juntos por el camino. El 16 de enero llegue a Burundi, aquella tierra que mi corazón anhelaba desde que la deje el 30 de diciembre del 2006. Esta vez venía sin billete de vuelta, con ganas de entregarme a los burundeses. Mis maletas venían llenas de proyectos, de planes, de ideas y de buenas intenciones, el único problema era que estos planes eran míos. Por eso los primeros meses fueron muy duros, me costó mucho aprender a desprenderme de todo. Lo que más duro fue, que me costó muchos lloros no fue desprenderme de las cosas materiales. Fue desprenderme de mis planes, de mis objetivos, de mis buenas intenciones. Ese desprendimiento total de uno mismo, para abandonarse total y ciegamente a los planes de Dios, esa fue la primera gran lección que Burundi me enseñó. Espero que esto jamás se me olvide: estar siempre preparado para que se cumplan los planes de Dios y no los míos. Por muy buenos que parezcan los míos, espero siempre tener la fuerza y la Fe para aceptarlo.



Después, poco a poco, sin darse cuenta, Burundi, pero especialmente los niños de María, fueron robando me el corazón. Esos pequeños, aparentemente tan insignificantes, tan problemáticos, a los que yo quería ayudar, ellos me han ayudado mucho más a mi de lo que yo les he ayudado a ellos. Y lo mejor de todo es, que son tan generosos, que lo han hecho día a día sin darse cuenta. Su alegría, su entrega, su generosidad, su cariño, su capacidad de amar, son alguno de los valores que más me han impresionado.. Sólo necesitaban una oportunidad y que creyéramos un poco en ellos.



En Burundi, siempre y en todo, momento me he sentido en casa. Nunca me ha faltado nada. Siempre que he necesitado consuelo o cariño, alguien me lo ha dado. La generosidad que he recibido, no hay palabras para describirla. Siempre me ha impresionado la generosidad de los burundeses. A diferencia de los europeos, que por lo general damos lo que no queremos, lo que no necesitamos; en Burundi, un país muy pobre, donde todo el mundo necesita o le falta algo, todo lo comparten. Eso si que es generosidad, dar lo que uno necesita.



Aquí ha sido donde mejor me he sentido conmigo mismo, donde más feliz he sido de toda mi vida. Y ahora, después de mucho pensarlo, he descubierto porqué. No porque estuviera haciendo muchas cosas buenas. No, he sido muy feliz, porque estaba donde Dios quería que estuviera. Estaba cumpliendo sus planes y no los míos, por primera vez en mi vida. Burundi me ha enseñado a confiar en Dios y a aceptar su voluntad. Hay es donde se encuentra la verdadera felicidad. Otra gran lección que me habéis enseñado sin daros cuenta.



También aquí he podido aprender la fragilidad de la vida, lo pequeños que somos. No puedo olvidar todo lo que pasamos con Kagabo, con Elva, con Alana, con Rosseta... Descubrir que no somos capaces de controlarlo todo. Que tenemos que tener a Dios presente en cada momento de la vida y darle las gracias por lo afortunados que somos.



Muchas son las lecciones que me ha enseñado Burundi o mejor dicho la Mater através de Burundi. Creo que nunca podré agradecérselo. Tengo una deuda enorme con este país y con todos los amigos que he hecho aquí.

Los mejores abrazos de mi vida, esos que nunca olvidare fueron aquí, de forma inconsciente y sencilla. Como es todo aquí.

Me habéis enseñado a ver la vida con otros ojos. Creo que África tiene mucho que enseñar a Europa. Y esto no sólo me los habéis enseñado en el día a día, cuando estuvimos juntos en Europa, en el viaje de la coral me lo enseñasteis en directo.



Me voy, pero esto no es un "adiós". Es un "hasta luego", todos estos lazos no se pueden romper tan fácilmente. A partir de ahora no vamos a vivir físicamente juntos, pero vamos a seguir trabajando juntos . Como le dice su afición al Liverpool FC “YOU´LL NEVER WALK ALONE”. Espero poder venir todos los años a visitaros, pero no puedo prometéroslo, porque no quiero faltar a mi palabra. En España decimos que un hombre vale, lo que vale su palabra. Pero sí os prometo, que voy hacer todos los esfuerzos posibles, para venir a veros todos los años. ¡¡Aún tenemos que construir un colegio!!



Simplemente me voy porque, por las circunstancias, he sentido que era lo que Dios me pedía. Creo que es el momento de dejaros caminar solos. Vamos a seguir trabajando juntos, hay muchos proyectos que sacar adelante. Y, haciéndolo en equipo, seremos capaces.



¡¡GRACIAS!! No existe una palabra que venga más a mi mente últimamente. Aunque también creo que no es suficiente para expresar mis sentimientos.


GRACIAS





Yohakimo




viernes, 27 de agosto de 2010

UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE


Me llamo Teresa, tengo 25 años y me gustaría compartir con todos vosotros mi experiencia durante unas semanas en Burundi.



Todo aquello que esperaba sentir antes, durante y después de mi viaje a Burundi se cumplió con creces. Echando la vista atrás y pensando en la cantidad de comentarios que escuché y me dijeron antes de llegar a África, vi como se fueron haciendo realidad poco a poco, pero con una visión distinta, una experiencia realmente vivida por mí, ahora era yo la que iba a poder expresar y contar a todo el mundo lo vivido durante mis días allí.



Me decidí a aventurarme en este viaje gracias a mi amiga Mónica, quien durante un año entero no dejó de repetir una y otra vez lo contenta, sorprendida y encantada que quedó tras su visita a Burundi durante tres semanas del verano de 2009 (pobres de nuestras amigas que ahora nos van a tener que aguantar a las dos).
Probablemente habrá muchos de vosotros que no lleguéis a entender del todo lo que se siente en este país, ya que era algo que me pasaba a mí antes de llegar a Burundi; pero es totalmente cierto, el sentimiento de sacrificio que tienes al principio cambia en cuanto pisas el país y te das cuenta de que te sientes como uno más de ellos, te envuelven en un fuerte abrazo y pareces estar en casa, con tu familia, con la gente que te quiere. Los burundeses son personas increíbles en las que destaca principalmente su generosidad, amor, comprensión, alegría, energía, lucha por un país mejor, espiritualidad y devoción total a Dios.



Pasamos mucho de nuestro tiempo junto al grupo de voluntarios burundeses, chicos y chicas de nuestras edades, con nuestros problemas, con ilusiones y esperanzas al igual que nosotros. A pesar de que algunos de ellos no tenían apenas nada, lo poco que tenían lo compartían contigo. Cuando fuimos a visitar a sus familias y amigos nos recibieron con gran deseo de conocer más acerca de nosotros y mostrarnos todo sobre ellos, querían dedicarnos su tiempo y, por supuesto, compartir lo poco que tienen. Ese día nos hicieron sentir especiales, acogidos y queridos por cada uno de los miembros de las distintas familias. Gracias de verdad a todos y cada uno de los voluntarios que nos acompañaron durante nuestros días en Burundi.

Sin lugar a dudas una de las cosas que más me ha sorprendido son los niños. Sus sonrisas, sus abrazos, sus ganas de vivir son sorprendentes. Con sólo darles un caramelo, ofrecerles tu mano, cantar y bailar junto a ellos, parece que les estés regalando el mundo. Impresiona el ver la ilusión con la que los niños se acercaban a nosotros, nos abrazaban, nos tocaban el pelo (alucinan con las melenas largas y lisas, y más si son rubias, ¿verdad Belén?, jaja)…simplemente estaban en ocasiones necesitados de cariño y amor.



Les organizamos actividades a las que acudían siempre con una sonrisa de oreja a oreja. La famosa Gymkana, muy bien organizada por Elvis por cierto, taller de pulseras, juegos varios de toda la vida: el pañuelo, relevos, la goma, el escondite…, les encanta bailar y disfrutaban mucho con las canciones que les poníamos. Con las actividades lográbamos reunir entre 60-80 niños que llegaban a salir casi hasta de debajo de las piedras cuando nos veían aparecer o se corría la voz entre ellos de que los “Muzungus” (hombres blancos) estaban organizando juegos. La verdad es que fueron varias mañanas espectaculares en las que predominaban las sonrisas a tutiplén. Cuando llegabas a casa te sentías feliz, aunque no hubiésemos solucionado el mundo, por así decirlo, te llevabas una sensación alucinante contigo, porque sabías que, aunque sólo hubieran sido unas horitas, ellos habían disfrutado a lo grande.



En este viaje he cogido especial cariño a cada uno de los niños de la casa de Mariya Arafasha. Son niños realmente especiales, muy inteligentes, listos y con una fuerza desbordante. Parece mentira que gente tan pequeña en edad sean tan grandes de corazón.

Las actividades que hemos realizado día tras día han sido realmente gratificantes; pintar un dispensario (con su correspondiente guerra de pintura, creo que alguno que otro todavía sigue teniendo pintura en el pelo), ayudar a derribar e iniciar la casa de uno de los voluntarios burundeses, los baños en el lago Tanganica con los niños de María, los juegos… pero sin lugar a dudas destacaría las visitas a la Casa de las Hermanas de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta. La llegada a los centros fue alucinante; ver a tantos niños huérfanos de apenas un añito, personas enfermas, gente maltratada, desnutrida…el corazón se te encogía en cuanto les ibas saludando. Las hermanas nos contaron algunas de las historias de aquellas personas cada cual más sobrecogedora. Aun así cuando hablabas con ellos desbordaban alegría, energía y unas ganas sorprendentes de vivir.



Por otro lado, me ha sorprendido la devoción que tiene los burundeses, tienen una fe inmensa. Dan gracias absolutamente por todo y prácticamente en cada momento. Llevan una vida cristiana plena. Aprovecho para dar las gracias al Padre Claudio y al Padre Rodrigo, sus palabras han sido muy enriquecedoras para mí acercándome más a nuestra Madre y a nuestro Señor. Tuvimos la suerte de asistir a varias misas en Mont Sion que catalogaría como especiales, dado que nos acercaron a Dios en todo momento, nos sentimos parte de ellas al poder participar y expresar lo que sentíamos.
Me gustaría dar las gracias a mi grupo de voluntarios españoles; juntos hemos aportado un granito de arena a la causa. Nuestros valores y visiones de la vida en general se unieron para que durante unos días Burundi sonriera y fuera más feliz. Hemos dado y recibido. Mónica, Elvis, Irene, Belén, Royal, Teresa Machés, Mercedes, Edu, Jose, Fernando, David y Miguel sois increíbles de verdad. Gracias a nuestro chilenito particular, Matías, quien aportó, también, grandes cosas al equipo.

Por último, gracias Joaquín, sin ti esta experiencia nunca hubiera sido posible. Tus ganas de luchar, trabajar duro, tu persistencia y perseverancia, tu energía, tu afán emprendedor, tu infinito cariño son dignos de alabar. Gracias por cada uno de los momentos e instantes que hemos vivido en Burundi y por habernos dado la oportunidad de compartir junto a ti tu maravilloso y magnifico proyecto de vida.
Animo a todas aquellas personas que quieran prestar parte de sus días a colaborar un poquito por estas personas. No se arrepentirán. Merece la pena. Es una experiencia inigualable, inolvidable, que siempre quedará en el recuerdo.

GRACIAS BURUNDI!!!!


Una dificil decisión.

Buenas Queridos Amigos;

Me tenéis que perdonar por este último silencio. La verdad es que ha sido demasiado largo. En este último tiempo han pasado demasiadas cosas, demasiados cambios y no he encontrado tiempo para escribir. Y cuando lo encontraba no me apetecía, porque era muy duro lo que tenia que deciros. Me vuelvo a Madrid!!

Nada va a cambiar, todo va a seguir adelante. Vamos a seguir trabajando con ellos. Pero a partir de ahora de una forma diferente, en la distancia. Creo que es el momento de que ellos empiecen a caminar solos. Muchas cosas me han llevado a tomar esta difícil decisión, pero estoy muy tranquilo con ella. Incluso creo que es la mejor para todos. En unos días os enseñare mi carta de despedida de Burundi. Me esta costando mucho escribir, pero la terminare. En ella explicare todo un poco mejor.

Ahora os dejo con algún testimonio de los voluntarios que han estado aquí este verano.


Gracias por vuestro ayuda constante, seguimos adelante. Ahora vamos a intentar colaborar con más proyectos. Ya os contare con calma, pero esto no es más que un paso adelante.


Joaquín

martes, 1 de junio de 2010

CAMPAÑA VINO 2010


Queridos amigos,



Los Proyectos de la Fundación Maria Ayuda en el mundo siguen creciendo, conjuntamente con las necesidades de la infancia más desamparada…



Tras el éxito del año pasado, nuevamente vamos a vender un vino excepcional a un precio increíble; se trata de un Rioja Imperial Gran Reserva del 99, que vendemos en lotes de 3 o en botellas sueltas a un precio de 20 euros la unidad o 60 el pack de 3. Las botellas van además personalizadas con la etiqueta de la Fundación Maria Ayuda, y en un bonito estuche.



Este año esperamos recaudar, con la ayuda de todos vosotros, lo suficiente para hacer frente a las necesidades más urgentes de reconstrucción del Hogar Residencial de niñas Lontué, en Curicó (Chile), destruido tras el devastador terremoto de Febrero. Hogar donde viven 25 niñas que han debido dejar sus casas ya que en ellas experimentan una situación permanente de riesgo y vulneración. Como resultado del terremoto del 27 de febrero, un área importante del hogar sufrió daños serios: las dos oficinas, la sala de uso múltiple, donde se realiza la intervención psico-social a las niñas, la recepción y el almacén (Área total = 77 m2).



¡¡1 BOTELLA = 1 NUEVO HOGAR!!



¡¡Es una muy buena oportunidad para ayudar en una necesidad muy concreta y urgente, y de hacerse con un buen vino!!; todos podemos hacer cadena: a familia, amigos, novios/as, compañeros de trabajo, etc.,  ya que vienen en un bonito estuche y puede ser un regalo estupendo de Navidad, Cumpleaños, para una cena, fiesta, celebración especial, etc. Así que ya sabéis, ¡¡¡animaos a correr la voz, porque os necesitamos a todos!!!.



Los datos para la transferencia bancaria son:



Caja Madrid: 2038 / 2983 / 51 / 6000032127

Beneficiario: Fundación María Ayuda

Concepto: Nombre de la persona, nº de estuches o botellas

Una vez más, muchas gracias por adelantado, y recordad enviar este mail a quien pudiera estar interesado.



Os adjuntamos presentación más detallada de la Fundación y el Proyecto. Para cualquier consulta o solicitud de pedido, por favor, contactad en el teléfono 616 919 490 ( Carmen Manglano ) o mariaayuda@mariaayuda.es



Un fuerte abrazo,

Fundación María Ayuda España


lunes, 17 de mayo de 2010

La Razón

http://www.larazon.es/noticia/8888-en-burundi-los-politicos-y-los-pobres-rezan-juntos



16 Mayo 10 - Pablo H. Breijo
Joaquín dejó un buen empleo en Madrid para ayudar en África
MADRID- En Madrid gozaba de una vida cómoda y divertida. Tenía muchos amigos, miles de planes y un buen empleo. Trabajaba organizando eventos y fiestas privadas. Tras un viaje a África, en enero de 2008, Joaquín Zuazo decidió dejarlo todo e irse de voluntario a Burundi con los Padres de Schoenstatt para dar su vida a los demás. En su blog, unvoluntarioenburundi.blogspot.com, relata su día a día como voluntario.

–¿Por qué se hizo misionero?

–Tenía una vida alejada de Dios. En enero de 2005 fui a unas misiones con la juventud de Schoenstatt. Fui a la aventura, sin conocer a nadie, sin conocer a Dios, y en una exposición del Santísimo tuve una conversión muy fuerte. A raíz de ahí, el voluntariado que ya hacía empezó a tomar otro carisma, otro sentido. Esto fue lo que me llevó a ir a África por primera vez, a conocer e intentar ayudar en lo que se pudiera.

–¿Qué diferencia hay entre un misionero y un voluntario de una ONG?

–A priori no hay gran diferencia, pero visto con detalle yo creo que lo característico de los misioneros es la motivación religiosa con la que cuentan. Con esto no quiero decir que muchos voluntarios no la tengan también, pero los misioneros confian en Dios, se abandonan en él. Los dos esperan dar sin recibir nada a cambio, pero el carisma del misionero es más profundo.

–¿Seguiría hoy en África si no tuviera fe?

–No lo sé. Trabajar en África no es fácil, sobre todo cuando te enfrentas a un proyecto y te encuentras con muchas, muchas dificultades. Sin fe, en algún momento dado yo habría abandonado, sobre todo los primeros seis meses, que fueron muy duros. La gente me decía, vuélvete no pasa nada.

–¿Se da el caso de que la cultura local aprecie la venganza y en cambio la gente perdone por su fe?

–No sé si la cultura local aprecia la venganza o no, porque hasta ahora yo no he tenido una experiencia de venganza. Desde su independencia, Burundi no ha tenido más de diez años de paz y sí que ves experiencias de profundo perdón. Es muy espectacular celebrar la eucaristía en Monte Sión, donde yo vivo. A la misa de nueve del domingo asisten 4.000 personas, desde vicepresidentes, algún que otro ministro, ex ministros, ex presidentes, hasta la gente más pobre, todos ahí rezando juntos  y pidiendo perdón.

–¿Conoce alguna historia de conversión que le haya impactado en su experiencia en África?

–Sí. Me acuerdo de una chica burundesa que nos contó que había presenciado cómo mataron a sus hermanos y a sus padres y de verdad ella te dice que ha perdonado y que reza por esas personas que han matado a su familia.

–¿Qué le ha hecho llorar?

–La desesperación de querer hacer muchas cosas y encontrarte con mil barreras que no puedes superar… Me acuerdo de cuando un joven llamado Kagabo se puso enfermo y no podíamos hacer nada por él, mientras que en España se hubiera solucionado enseguida.

–¿Qué cosas ve que le den esperanza?

–Las ganas de salir adelante y de luchar en la juventud. En mi grupo de amigos está mezclada gente de las dos etnias. El ver que en la juventud hay chicos cuya novia es de una etnia y ellos son de otra.

–¿Qué siente cuando visita España?

–Hay cosas que te chocan, estamos un poco perdidos. Pero hay que saber valorar que son dos mundos diferentes, con problemas diferentes que no se pueden extrapolar. Ni el modelo europeo es el mejor ni lo es tampoco el modelo africano. En África, la gente es más feliz pero tiene muchas carencias. Igual que Europa tiene que enseñar mucho a África, África tiene que enseñar mucho a Europa.

–¿Por qué diría que en África son más felices?
–Porque lo ves en la gente, está alegre. Vas por la calle y ves más sonrisas. No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita. En África la gente necesita mucho menos para ser feliz. Encuentran la felicidad en la familia, en Dios, en pequeñas alegrías de la vida diaria.

martes, 11 de mayo de 2010

Noticia de europapress.es

Salir de fiesta este viernes a una discoteca madrileña ayudará a construir un colegio para 650 niños en Burundi

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

   La Fundación Maria Ayuda organiza una fiesta este viernes 14 de mayo en la discoteca madrileña Cats (C/Julian Romea 4), a partir de las 22.00 horas, con la que pretenden obtener fondos para sus proyectos en Burundi, entre los que destaca la construcción de un colegio para 650 niños.

   El voluntario de la Fundación en el país africano, Joaquín Zuazo Carrión, ha animado a los jóvenes a acudir a la fiesta, en la que espera recaudar unos 6.000 euros y, aunque recuerda que para todo el proyecto hacen falta 250.000 euros, ha señalado que se conforma "con que la gente conozca otras realidades y que se dé cuenta de que su forma de vida no es la única que existe".

   En este sentido, Zuazo, en declaraciones a Europa Press, ha apostado también por atraer a la gente joven para que los proyectos salgan adelante y ha recordado que, para ello, recurre a este tipo de iniciativas, así como al aprovechamiento de las nuevas tecnologías con un blog que actualiza constantemente desde el terreno: http://www.unvoluntarioenburundi.blogspot.com.

   En cuanto a la creación del colegio, ha explicado que el objetivo principal es que los niños reciban "una enseñanza de calidad que les permita salir del circulo de la pobreza y que les ayude a aprender a pensar y a tomar decisiones por ellos mismos".

   Por último, ha resaltado los logros conseguidos desde el año 2007, en el que emprendió este proyecto junto con unos sacerdotes de Burundi: "Actualmente ayudamos con un programa de becas a pagar los estudios y la salud a 154 niños; hemos construido varios pozos y un centro de acogida para niños de la calle; pusimos en funcionamiento una carpintería y un taller de costura; y hemos comprado el terreno para el colegio que queremos construir".

http://www.europapress.es/nacional/noticia-salir-fiesta-viernes-discoteca-madrilena-ayudara-construir-colegio-650-ninos-burundi-20100511142018.html

lunes, 26 de abril de 2010

Queridos Amigos;

Perdonarme que no haya escrito antes y haya estado tan desaparecido. Ya sois muchos los que me habéis confesado que leéis el blog, lo cual me alegra muchísimo. Pero me alegra aun más cuando me presionáis para que siga escribiendo. Como os adelanté un poco, los últimos días en Burundi fueron una locura. Mil papeles, cosas que había que dejar al día… además teníamos con nosotros una visita increíble, Marta vino 10 días a
vernos!!!



Entre tanto acontecimiento fue imposible encontrar un minuto tranquilo para escribir y compartir con vosotros. La compra del terreno para el cole ha costado muchas discusiones y mucho tiempo, porque el título de propiedad decía que el terreno media 4700 metros cuadrados y al medirlo con un topógrafo descubrimos que no era correcto. Realmente había 4100, pero después de no pocas discusiones firmamos finalmente la compra ante notario. El terreno ya es nuestro!!!!!


Ahora estoy en Madrid hasta el 19 de mayo intentando conseguir la
financiación para poder empezar construir el colegio este verano. Mi telefono es 678.41.82.44

Como algunos sabréis la situación escolar en Burundi no es nada buena. Hay muy pocos colegios, además los que existen están saturados de niños. Más de 50 alumnos por clase y turnos de mañana y tarde. Al final los niños solo van a clase 4 horas al día. Los profesores están muy desmotivados porque la mayoría tienen sueldos inferiores a 60 euros. Cantidad con la que es imposible vivir y mantener a una familia con algo de dignidad.



Por eso y porque los dos únicos colegios “buenos”  no son accesibles para la inmensa mayoría de la gente queremos construir un colegio de calidad, donde la enseñanza sea un referente para el resto del país. Además queremos que nuestro colegio sea accesible a toda la población. Un colegio para 650 alumnos, donde sólo tenga que pagarse una pequeña mensualidad. Además organizaremos un programa de becas (a parte del que ya tenemos), para los alumnos que no tengan ningún recurso.



Los costes estimados de la construcción son 250.000 euros, si los
conseguimos queremos empezar a construir en junio. Para abrir las puertas del cole para el curso 2011-2012.

Para que os hagáis una pequeña idea de lo complicado de la situación y la respuesta insuficiente de las autoridades, nuestros niños de la fundación llevan ya dos meses sin ir a clases. Ya que los profesores están de huelga y esto pasa en todos los colegios públicos del país. Todos los colegios llevan dos meses parados.
Todo parece indicar que los niños van a perder un curso.
En el 2008 los profesores ya reclamaron una subida de sueldos y, tras una huelga, se la concedieron. Pero esta no fue efectiva hasta después de otra huelga en el 2009. Por ello la subida fue a partir del 2009, no desde el 2008 como se acordó. La huelga de ahora, de carácter definitivo, es para reclamar que la subida
sea con efectos retroactivos desde el 2008. Cuando a ellos les dijeron que les subían el sueldo.

Aquí tenéis algunas vistas del colegio que queremos construir.







Ayúdanos a conseguirlo, entre todos es posible cambiar las cosas.




Caja de Ahorros de Navarra 2054.0382.29.9150380588




domingo, 4 de abril de 2010

Camino de Madrid!!!


Queridos todos!!!

          Tengo que pediros perdón por no haber escrito nada en los últimos días. Lo siento, han sido una locura. Ahora mismo estoy camino de Madrid, donde estaré hasta el 19 de Mayo. En un par de días con calma os escribo desde Madrid y os cuento. Solo os adelanto que Rosseta se viene con nosotros a España para empezar la recuperación.


Un Fuerte Abrazo a TODOS


Joaquín

miércoles, 17 de marzo de 2010

Queridos Amigos:

       Perdonar que no haya escrito nada últimamente, pero voy un poco de cabeza preparando todo para mi viaje a España. Espero antes de que acabe la semana contaros.
Por el momento os dejo con el testimonio de Miguel, uno de los voluntarios que nos acompaño en navidades. Espero que lo disfruteis.


Madrid a 23 Enero 2010-01-23

Voy a intentar contaros como descubrí África, Burundi.

Todo el mundo, bueno casi todo, tenemos un concepto de África como un continente donde tenemos que viajar y descubrir sus maravillas. yo hasta ahora, había oído hablar de Tanzania, Somalia, Nairobi, Kenia, los Safaris, la fotografía, algo que me apasiona, aunque aun, no consiga mas que media docena de fotos medio decentes. 



Pero hace aproximadamente 10 meses una compañera, Elvis, me descubrió Burundi, prometo que tuve que buscar en Google donde estaba situado y algo de su historia.
Nos conto, a todos los que quisimos escucharla, lo que se estaba haciendo allí, con la ayuda de un chaval que un día lo dejo todo, trabajo, familia, amigos, para irse a un país pobre y rico a la vez, que contradicción no?, y darse a los demás, claro, hablo de Joaquín. Yo siempre he querido colaborar en algún sitio, con alguien, de hacer algo diferente, de sentirme útil, bien, dar sentido a mi vida, pero nunca me había decidido, por desconocimiento, por miedo a lo desconocido, por que también, la situación personal de cada uno en cada momento nos condiciona de alguna manera y nos debemos a otras personas.



Pero en Agosto del 2009 me quede con ganas de viajar a Burundi, conocer a Joaquín, a los padres de Schönstatt, algo nuevo también para mi, no había oído habla de este movimiento católico hasta este pasado año, conocer a los niños de la casa de Mariya Arafasha, y todo lo que en Septiembre nos había contado Elvis de su viaje. Así cuando en Octubre comento que se estaba formando un grupo para ir en Navidades, apenas lo pensé y la pedí que me tuviesen en cuenta.

Después de reunirnos y conocernos el grupo en Madrid, en el santuario que tiene Schönstatt en Serrano, conocer al Padre Lorenzo, que nos conto y puso en situación de qué y cómo sería nuestra estancia allí. Llegamos el 27 de Diciembre a Bujumbura, allí estaba Joaquín, esperándonos a pie de pista, fuera nos esperaba el padre Rodrigo, una persona especial, que me llego mucho, por su sencillez y cercanía. Además había algún voluntario Burundés, para darnos la bienvenida. A partir de este momento, nos transportamos a otro mundo, como decía antes, un país muy pobre, pero muy rico, rico en amor, cariño, amistad, generoso, unas personas, que solo saben ser simpáticos y agradables con nosotros, los Mzungus, como nos llaman.


En nuestra estancia en Bujumbura, en Mont-Sion, hemos jugado con los niños, hemos hecho manualidades, competiciones, gymkanas, hemos cantado y bailado, me he dejado hechizar con sus misas, sus cantos y bailes, el sentimiento que ponen, y la adoración tan grande que tienen a la Madre, que no es otra que la Virgen Maria. Ahora, al escribir estas líneas sonrío, viendo mentalmente cada uno de los momentos vividos, de los paseos por la ciudad, de las mañanas en la casa de las misioneras, donde a algunos de nosotros se nos quitaron los escrúpulos, y alguna que otra mascara con la que hemos vivido hasta ahora.



Es impresionante ver, a niños de 4, 5 años con mas ropa, que una camiseta sucia, con algún que otro roto, sus zapatos, son sus pies descalzos, acostumbrados a pisar sobre cualquier terreno, pero lo mas grande, es su sonrisa, su mirada, grande, limpia, sincera, llena de alegría, sinceridad. Como cuando aquí, en esta parte del mundo un niño ve por primera vez a los reyes magos, pues así. Cada día, estaban esperándonos a las 8 de la mañana, o antes, para que hiciésemos actividades con ellos, jugar, correr, saltar, cualquier cosa.
Amahoro, era la primera palabra que oías, es algo así como darte la paz, un saludo.



Les encanta que les hagas fotos y se las enseñes, y además posan, y quieren hacerte ellos las fotos y se dejan querer, pero sobre todo, quieren. No sabría explicar el coctel de emociones, sensaciones vividas, compartidas con mis compañeros, con los voluntarios burundeses, con los padres. He recibido tanto y he dado tan poco, que me siento en deuda con ellos, con esos niños que aparecían por todas partes en cuanto nos veían en el campo de futbol. No tengo palabras, porque es algo que con palabras es difícil de explicar, hay que vivirlo, sentirlo y dejarse llevar por su encanto, si encanto, aun cuando no hay una playa estupenda con palmeras, rodeado de bares estupendos donde están pendiente de tu copa. Pero hay algo mejor, personas y personitas que corren a darte la mano, un abrazo en cuanto te ven, a compartir contigo lo poco que tienen. Y si que tienen playa, su playa que no es más, ni menos, que el lago Tanganica, esa es su playa y la nuestra, donde disfrutamos de un día fantástico de fiesta con todos los niños de la casa de Mariya, y donde compartimos bocadillos y fantas, baños y juegos.

Me sorprendió la generosidad de los niños, de cómo, se cuidan entre ellos, y cuando paseábamos por las calles y dabas algún caramelo, llegaba un momento en el cual, no había mas, y siempre alguno se quedaba sin caramelo, pero lo que en esta parte del mundo, habría sido un “chínchate, que yo tengo y tu no” allí al contrario, siempre había uno que tenia 2 ó mas y compartía con aquel que no tenia ninguno. Hablamos de niños, que no tienen que comer, que quizás coman una vez al día y no precisamente una dieta equilibrada, sino algo de maíz, arroz, o alubias y eso en el mejor de los casos.
Hablamos de un país donde en la capital, el 70% no tienen ni agua ni luz, donde deben recorrer kilómetros para conseguir una garrafa de agua que transportan sobre sus cabezas, y donde los caminos están hechos por el constante paso de ellos mismos, os puedo asegurar que yo, solo cargado con mi mochila con mi cámara de fotos, subir por donde suben ellos es algo duro, para mi, porque en un momento de mi flaqueza para continuar y tirado en el suelo, pasa por mi lado, una mujer con una caja de cervezas de litro llena de agua sobre su cabeza, y sonriendo, o se reía de mi y mi situación?, no seguro que no, no tienen esa maldad, es mas, se preocupan por cada una de las personas en cuanto te ven o te notan preocupado.

Podría contar que el día que fui invitado a comer con la familia de un voluntario, Salvatore, fue algo entrañable, diferente, el padre salio a saludarme y se quiso hacer una foto conmigo, un hombre que no sabría decir que edad tiene, mayor, de paso tranquilo, una familia de al menos 8 personas, en una casa que no es demasiado grande.
La hermana mayor, Joseline, hizo de anfitriona, estuvo pendiente de mi todo el rato hasta que prepararon la comida, entre tanto me presento a sus hermanos, e incluso algunas amigas se acercaron a saludarme, la madre se asomo un segundo para saludarme también y desapareció.
Lo que mas me sorprendió, fue que solo comimos Salvatore y yo, el resto de la familia parece ser que había comido ya, fue así?, o realmente fue su comida la que me tome yo. Cuando alguien es capaz de ofrecer a un extranjero, a un blanco, un Mzungu, su comida por nada, porque realmente yo no les he dado nada, solo he ido de vacaciones a África, creo que demuestra la calidad humana que tienen.

No voy a contar lo que vienen de pasar, porque no lo se, de su guerra reciente, de lo duro que debe ser sobreponerse y convivir todos en paz. En un lugar donde gracias a diferentes organizaciones, las Misioneras de la caridad, de Teresa de Calcuta, los padres de Schoenstatt, los laicos, misioneros, personas como Joaquín, ese loco generoso que dice llevar 2 años de vacaciones, vacaciones intensas, sin parar, con el móvil en constante tintineo, gestiones, idas y venidas, compras, la casa de los niños de Mariya, con todo lo que conlleva, organización, gestión y funcionalidad, esas son sus vacaciones, por eso Gracias Joaquín.



Vivir allí es duro, y es duro ver los pocos recursos que tienen, y a esos niños, que voluntarias a cuatro manos deben dar de comer a un montón de niños, sin descanso para sí mismas, porque, lo importante es que coman los niños., y lavar, imaginar lo que es tener que lavar todos los días a mano, allí no hay lavadoras, cientos de pañales, sabanas, cubre sabanas, todo a mano, hirviendo agua, llenando bañeras enormes y frotando con un tipo de jabón de ese que decimos aquí “Lagarto” de verdad que eso impresiona, al menos a mí, cuando estamos acostumbrados, a poner la lavadora y despreocuparnos, a elegir entre 4 ó 6 camisas, 4 ó 6 camisetas ó polos. Allí tienen la camiseta, el polo, y poco más, y digo poco, porque es cierto.

No sé, quizás he escrito demasiado, y quizás tampoco he sabido expresar todo eso que he sentido, y siento. Pero al menos he intentado reflejar lo mejor que sé, lo que vi, sentí, y viví.

Miguel Ángel Novella.